domingo, 10 de noviembre de 2013

MARIONETAS (nacidas de la imaginación)

La marioneta o títere es una figura o muñeco de distintos materiales usado para la representación de obras de teatro. La definición no precisa la fecha de nacimiento. 
Sin embargo, muchos creen, como Charles Nodier, que la más antigua de estas criaturas, fue “la primera muñeca puesta en las manos de un niño”, y que el primer drama nació del monólogo, o mejor dicho del diálogo que sostiene el niño y su muñeco.

Le marionnette
La palabra marioneta hace referencia al habla de estos personajes, en francés. Une marionnette era un clérigo que en las representaciones religiosas donde aparecía la Virgen, aportaba su voz, haciéndola aguda para que pareciese femenina. Las marionetas hablan siempre con una voz aguda, chillona y falsa; salvo los personajes malvados, que hablan con voz grave pero igualmente falsa.

Se suele usar indistintamente el nombre de marioneta y el de títere.
Entremos por un instante en este maravilloso y complejo mundo, tan antiguo como la misma humanidad.

En Egipto, según cuenta el mítico titiritero y escritor Javier Villafañe, se han encontrado estatuas con resortes que se usaban en las ceremonias religiosas. Estos muñecos eran animados por movimientos de cabeza y de brazos. También allí, en la tumba de una bailarina de nombre Elmis, se halló un barco pequeño tripulado por varias figuras de marfil. Una de ellas, articulada, podía ponerse en movimiento por medio de hilos. En el centro de este barco había una casita con puertas de marfil que, al abrirse, dejaba ver toda la escena de un teatro de títeres.
Quizás esta bailarina, dice Villafañe en la revista imaginaria, ofrecía con sus muñecos representaciones del estilo de las que años más tarde se dieron en Grecia y en Roma y, más adelante, aplaudieran las muchedumbres de París, Londres y Viena.

Los chinos también las conocieron desde tiempos remotos. Hacían su aparición en los ritos religiosos y en las calles. Se cree que de allí llegaron a Japón, a través de los músicos andariegos. Estos muñecos alcanzaron muchísima perfección, y algunos eran tan grandes que para manejarlos hacían falta tres titiriteros por marioneta.

En Grecia también se han encontrado títeres. En “Histoire des marionnettes”, Charles Magnin asegura que estos muñecos eran recibidos en las moradas aristocráticas de Atenas. Photeinos, de oficio titiritero, tenía un permiso especial para dar representaciones públicas en el teatro de Baco.

ACTUAR CON MARIONETAS

Este arte cobró gran importancia a fines del Siglo XVIII. Escritores y músicos le prestaron especial atención. Goethe publicó tres dramas con el título “Teatro moral y de marionetas recién abierto”. Los músicos Gluck y Joseph Haydn compusieron en Austria varias obras para el teatro de títeres. La escritora francesa Georges Sand, ayudada por su hijo Maurice, creó su propio teatro de marionetas en el castillo de Nohant, proyecto en el que participaron grandes artistas como el pintor Delacroix, el escritor Honoré de Balzac y los músicos Bizet, Musset y Liszt.
Hoy el teatro de títeres sigue vigente. “Va a seguir siendo un arte milenario”, afirma Claudia Gómez, del “Grupo de Marionetas de Hilo”, de Cosquín (Córdoba).
“Para mí es un buen momento”, dice antes de comenzar la función frente a una multitud de chicos y grandes que la esperan en la Plaza de los Artesanos de la villa serrana.


Tomado del informe de TARJETA NARANJA de marzo 2010

1 comentario:

  1. QUÉ LASTIMA QUE YA NO SEA UNA PRÁCTICA FRECUENTE, LO DE LAS MARIONETAS , NO? AUNQUE EN LA REALIDAD A VECES SINTAMOS QUE NOS ESTAN HACIENDO ACTUAR COMO MARIONETAS
    BESOS DIANA

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